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Tus vestidos mantienen tu belleza, al abrigo de las miradas, pero no ocultan lo que no es gracioso. Al buscar, con el vestidos, crear alrededor de ti un espacio de intimidad, arriesgas, encerrarte con un corsé y una cadena. ¡Si pudieras presentarte con menos ropaje ante el sol y el viento.! Algunos de entre ustedes dicen: Y yo digo: Y, al terminar su obra, rió estrepitosamente en el bosque. No olvides que no hay mejor escudo contra los ojos concupiscentes que, el pudor mismo. Y cuando no haya más concupiscencia, ¿El pudor acaso no aparecerá entonces, como un estorbo y deshonra de la mente? No olvides que la tierra ama sentir tus pies desnudos y que los vientos hacen su delicia al jugar con tus cabellos. |
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